El hermano de Pablo, el repartidor de 34 años que fue atropellado por un patrullero y murió en Villa Gobernador Gálvez el último jueves, reclamó que se investiguen las circunstancias en las que se produjo el siniestro vial. Denuncia que hubo abandono de persona y que el protocolo médico de emergencia demoró más de la cuenta.
“Todo ciudadano comprende que en esta arteria se tiene que frenar, a la velocidad que sea, porque el que viene por Belgrano tiene falta de visibilidad. La velocidad era injustificable”, dijo desde la esquina del choque.
“Seamos conscientes que hay seres humanos delante tuyo, no podés venir a 120 en una avenida”, cuestionó sobre la alta velocidad a la que circulaba el patrullero de la Policía, que iba con las sirenas encendidas.
Además, reiteró su denuncia acerca de la demora en la asistencia de emergencia para su hermano: “Decidieron que la vida de él no tenía el valor de la del policía, le dieron la prioridad y dejaron a mi hermano acá”.
Según contaron testigos, en la esquina de Belgrano y Libertador el móvil policial cruzó a alta velocidad con las sirenas activas impactando al motociclista, un repartidor de 34 años domiciliado en el barrio.
Los vecinos contaron que los semáforos fueron colocados hace más de un mes y todavía funcionan en modo intermitente.
La víctima estuvo grave y falleció en el hospital Provincial de Rosario. Su hermano dijo que estuvo más de 45 minutos tirado en el lugar del hecho y después tuvo otra larga espera en el hospital Gamen de Villa Goberndor Gálvez donde se quejaba del dolor y recibió los maltratos de un enfermero que lo quería atar.
Una vez derivado al hospital Provincial, los médicos no pudieron hacer mucho y falleció por una hemorragia que no pudieron atender a tiempo.