Un nene de 8 años recibió parte de una perdigonada en su pierna mientras jugaba en Esperanza y Olmos en barrio La Esperanza.
El chico le avisó a la madre que algo le golpeó y le dolía en la pierna y ella al observar vio sangre, por lo que rápidamente lo trasladó a un centro asistencial, donde fue entendido y se tranquilizó al saber que estaba fuera de peligro.