En una entrevista con un diario italiano "Corriere della Sera" el Sumo Pontífice reveló que a veinte días iniciada la invasión a Ucrania le pidió a su secretario Estado Pietro Parolin que le haga a llegar al presidente ruso un mensaje con la intención de mantener un encuentro. Hasta la fecha, la solicitud no tuvo respuesta así como también reiteró que por el momento no visitará Kiev y advirtió que "los ladridos de la Otán" cerca de las fronteras rusas pudieron haber "facilitado" el origen del conflicto.
Cconsideró que "Putin no puede y no quiere hacer este encuentro en este momento". "Incluso yo soy solo un sacerdote. ¿Qué puedo hacer? Hago lo que puedo. Si Putin abriera la puerta...", aseguró el Papa.
Al analizar las posibles causas del conflicto, Jorge Bergoglio planteó que "los ladridos de la Otán en las puertas de Rusia" indujeron a Putin al conflicto, en referencia a la supuesta expansión de la Organización del Atlántico Norte, de perfil pro-estadounidense, hacia los países fronterizos con Rusia.
El de Putin, para el actual Papa, "es un enojo que no sé decir si fue provocado, pero quizás sí facilitado"
Al mismo tiempo, Francisco no mostró un respaldo pleno a la entrega de armas a Ucrania ya que consideró que "lo que está claro es que en esta guerra se están probando armas"
"Hablé con él 40 minutos por Zoom. Los primeros veinte con un papel en la mano me leyó todas las justificaciones de la guerra. Lo escuché y le dije que de eso no entiendo nada. El Patriarca no puede transformarse en el monaguillo de Putin", advirtió Francisco.
De cara al futuro, contó que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, le planteó hace dos semanas, durante una visita privada, que "los rusos tienen un plan y que el 9 de mayo terminará todo".