Ucrania y Rusia han elaborado un plan de paz tentativo que incluye un alto el fuego y la retirada de Rusia si Kiev declara la neutralidad y acepta límites en sus fuerzas armadas, informó el Financial Times, citando a tres fuentes involucradas en las conversaciones. El acuerdo propuesto implicaría que Ucrania renuncie a sus ambiciones de unirse a la OTAN y prometa no albergar bases militares o armamento extranjeros a cambio de protección de aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Turquía, dijeron las personas.
Mykhailo Podolyak, asesor principal del presidente ucraniano Volodimr Zelensky, le dijo al FT que cualquier acuerdo implicaría que “las tropas de la Federación Rusa, en cualquier caso, abandonen el territorio de Ucrania” capturado desde que comenzó la invasión el 24 de febrero, es decir, las regiones del sur a lo largo del Azov y Mar Negro, así como territorio al este y al norte de Kiev.
Los negociadores ucranianos y rusos discutieron el plan tentativo de 15 puntos en su totalidad por primera vez el lunes.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, aseguró que estaba “cerca” de obtenerse un acuerdo con Ucrania sobre las garantías de seguridad. “Hay una serie de formulaciones de los acuerdos con Ucrania sobre el estatuto de neutralidad y las garantías de seguridad que están a punto de lograrse”, declaró Lavrov.
Casi inmediatamente después de las palabras de Lavrov y Peskov, el gobierno ucraniano rechazó las propuestas de un estatus neutral comparable al de Austria o Suecia, diciendo que las conversaciones con Moscú para poner fin a los combates deberían centrarse en “garantías de seguridad”.
“Ucrania está ahora en un estado de guerra directo con Rusia. En consecuencia, el modelo solo puede ser ‘ucraniano’ y solo con garantías de seguridad verificadas legalmente”, dijo su principal negociador, Mikhailo Podolyak, en comentarios publicados por la oficina del presidente Volodymir Zelensky.
Moscú y Kiev mantienen negociaciones, que hoy entran en su sexta ronda, para lograr un acuerdo que acabe con la invasión de Ucrania ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, el pasado 24 de febrero.
Básicamente se trata de lograr un alto el fuego que permita el establecimiento de corredores humanitarios precisos y seguros y, a partir de ahí, se entraría en la parte más política relativa a las cuestiones que motivaron la invasión rusa de Ucrania y la guerra, que comenzó el pasado 24 de febrero.
Rusia exige fundamentalmente que Ucrania renuncie a integrarse como miembro en la OTAN, que reconozca la anexión de Crimea (llevada a cabo en 2014) y que acepte la independencia de las “repúblicas populares” de Donetsk y Lugansk, situadas en la región oriental ucraniana del Donbás y reconocidas por Moscú.
Respecto al ingreso de Ucrania en la OTAN, en un mensaje por videoconferencia a líderes de los países nórdicos y bálticos convocados en Londres por el primer ministro británico, Boris Johnson, Zelenski expresó el martes su frustración porque, pese a su presunta política de “puertas abiertas”, la Alianza no ha admitido como miembro a su país. Dijo Zelenski a los líderes bálticos que Ucrania no tiene más remedio que “aceptar” eso, e instó en buscar otras vías de colaboración militar.